Alan Muñoz Medina
Bajo la premisa de abrir las puertas de México al mundo, el expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari inició el proceso que se podría considerar el inicio del neoliberalismo en la nación, una nación que pedía a gritos un cambio de modernización en relación al estancamiento que se había vivido durante más de medio siglo.
Así, Carlos Salinas de Gortari inició su plan maestro, consistente en primero, separar algunos de los servicios del control del estado, permitiéndoles a terceros tener el control sobre éstos, ejemplos de esto son varios como Telmex, eso sí, quedando muy pocas concesiones al servicio del estado.
El plan prosiguió, y la segunda parte de éste, es abrir las puertas a los países del resto del mundo mediante las aperturas comerciales, tal como lo fue el tratado de libre comercio, dando una imagen del México potencia que se buscaba crear, pero también poniendo medidas un tanto desiguales en pro de su país.
Desgraciadamente, tanto el punto uno, como el punto dos, terminarían siendo muestras claras de la baja penetración que tuvo el neoliberalismo tiempo después, pues en el primer caso, en vez de beneficiar la separación del estado con los servicios, solamente vino a crear monopolios como la susodicha Telmex, perjudicando a los que debieron ser beneficiados.
Por su parte el tratado de libre comercio no trajo consigo los avances que convertirían a México en potencia, pues a la larga se ha visto que dicha apertura resultó un fiasco que aún sigue engrosando las arcas económicas de Estados Unidos.
Es así, como el intento de modernizar a México dejó en claro que el neoliberalismo económico solamente puede ser una alternativa de crecimiento en el caso de que esté bien implementado, ya que con una perdida de poder total, así como una igualdad a la hora de hacer los tratados, pudieron quedar mejores resultados.
0 comentarios:
Publicar un comentario